USAIN BOLT
Nunca las Olimpiadas habían visto un fenómeno similar al que propició un atleta de otro planeta como el jamaicano Usain Bolt. Este velocista posee unas condiciones físicas y mentales de las consideradas únicas en una competición tan exigente como la velocidad en atletismo. En las Olimpiadas de Pekín del año 2008 fue un auténtico disparo en las carreras en las que compitió destrozando todos los récords habidos y por haber y dando una imagen de superioridad incontestable. Jamaica vuelve a ser el centro mundial de la velocidad con llegada de Usain Bolt.
Este relámpago de la naturaleza rompió todas las barreras y los pronósticos y apuestas olimpiadas. Batió con suficiencia el récord de los 100 metros lisos parando el cronómetro en 9,69 segundos. Pero lo que más sorprendió a los expertos fue el hecho de que se dejó llevar en los últimos veinte metros saludando al público y dándose golpes en el pecho. La capacidad humana ha superado todos los límites de la física y ha roto todas las barreras con la llegada de este extraterrestre de la velocidad. ¿Pero qué sucedería en el caso de que Bolt fuera mucho más cuidadoso con los detalles?
¿Podría haber rebajado el tiempo que consiguió en los Juegos Olímpicos de Pekín? ¿Qué habría pasado si Usain Bolt hubiese utilizado ropa aerodinámica en el tren superior de su cuerpo? No hay que olvidar que el jamaicano corrió los cien metros libres con una camiseta holgada, nada aerodinámica.
¿Qué habría pasado si Bolt hubiese tenido una capacidad de reacción mucho más veloz al disparo inicial? Sería conveniente recordar que el atleta jamaicano fue el segundo peor en cuanto a velocidad de reacción. ¿Qué habría pasado si no se hubiese desconcentrado en el tramo final de la carrera mirando al público y dejándose llevar en los últimos metros finales?
Con toda probabilidad habría bajado de los 9,60 segundos y eso es algo que saben todos los velocistas del mundo. Las apuestas olimpiadas están al lado de este atleta que ha demostrado ser un auténtico portento de la naturaleza. Pero no solo las condiciones físicas han llevado al jamaicano a batir el récord del mundo de los cien metros lisos sino también un adecuado entrenamiento y una disciplina férrea en todo lo relacionado con alimentación y descanso. La explosión que se vive en una carrera de cien metros libres es la máxima expresión de fortaleza humana condensada en apenas 10 segundos.
Usain Bolt es pura fibra, un atleta de los que ya no se ven. Sus capacidades superan todo lo imaginable y lo convierten a sus 24 años en un atleta de culto. Muchos han criticado la falta de humildad a la hora de ganar pero lo que está claro es que su nivel competitivo está muy por encima del resto. No tiene competencia ni competidores. Siempre que corre, corre contra él mismo. Cuando alguien lo tiene a su lado sabe que nada puede hacer contra el mejor velocista de todos los tiempos. Como todos los genios, su carrera promete ser efímera ya que amenaza con retirarse en los Juegos Olímpicos de 2012.